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    Un tapón de corcho de más de 2000 años de antigüedad conserva intactas sus propiedades

    Un estudio del Centro de Arqueología Subacuática y el Instituto Catalán del Corcho concluye que los tapones encontrados en el fondo marino del Cap del Volt (Port de la Selva) mantienen su estructura celular.

    Gerona, 27 de agosto de 2012. Las conclusiones del estudio realizado por el Centre de Arqueología Subacuática de Catalunya y el Instituto Catalán del Corcho (ICSURO) demuestran la durabilidad del corcho a lo largo de los años, incluso en condiciones adversas cómo puede ser el fondo marino. En este sentido, se han comparado tapones de corcho actuales con tapones de más de 2000 años de antigüedad, encontrados en el fondo marino del Cap del Volt (Port de la Selva), así como analizado alguno de los componentes principales como la lignina, la suberina y los polisacáridos. Dichos componentes hacen que el tapón de corcho sea elástico, compresible y el material idóneo para adaptarse al cuello de la botella de vino y cava, manteniendo así el oxígeno adecuado para conservar el caldo en óptimas condiciones. Y es que, en el año 3000 A.C., el tapón de corcho ya era utilizado en Egipto, en Babilonia y en Persia para almacenar alimentos.

    Asimismo, se ha analizado también la estructura celular de los tapones milenarios, comprobando que no se han degradado de manera significativa por la acción del agua marina. Esta investigación ha permitido reafirmar, entre otras conclusiones, que la utilización de los tapones de corcho era idónea para conservar el líquido que transportaban las ánforas de vino y que éste sigue siendo el material por excelencia para la preservación de vinos y cavas.

    Células de corcho antiguo
    Células de corcho antiguo
    Células de corcho moderno
    Células de corcho moderno

    El corcho, el vino y el cava

    El tapón de una botella puede desvelar grandes secretos sobre su contenido. Y es que éste no sólo sirve para preservar el líquido, sino que permite su evolución y maduración, constituyéndose como un elemento que influye en la vinificación y la determinación de las propiedades organolépticas del mismo. Así, el tándem formado por la barrica de roble y el tapón de corcho, ambos provenientes de dos árboles del mismo género botánico, el Quercus, es insuperable para la obtención de un vino con las mejores cualidades.

    El papel que juega el corcho en la elaboración del vino es de gran importancia ya que es un producto natural, muy ligero, flexible, impermeable e inocuo. Además, el corcho aporta aromas positivos propios al vino, además de brindarle textura y color.

    Las propiedades microcelulares del tapón, formado en un 90% por aire, posibilitan la evolución y maduración del caldo en botella gracias a su óptima permeabilidad al oxígeno y su disolución en el vino. Esto se consigue manteniendo el equilibrio entre dos reacciones químicas que tienen lugar en el vino, la reducción y la oxidación.

    Además de todos estos aspectos, a nivel de salud y bienestar, los tapones de corcho han probado su inocuidad alimentaria durante muchos siglos y ésta nunca ha sido puesta en evidencia. Es más, los tapones de corcho en contacto con el vino pueden generar compuestos saludables como la “acutisimina A”, un fuerte agente antitumoral.

    Sobre Cork

    CORK es una iniciativa llevada a cabo por instituciones y patronales del sector del corcho para promocionar el tapón de corcho y dar a conocer sus principales valores y beneficios tanto a nivel medioambiental, económico como cultural.

    Las entidades que lideran la iniciativa CORK en España son: la Asociación de Empresarios Corcheros de Cataluña (AECORK); la Agrupación Sanvicenteña de Empresarios del Corcho (ASECOR); la Asociación Portuguesa de Corcho (APCOR); la Confederación Europea del Corcho (C.E. Liège); el Instituto Catalán del Corcho (ICSURO); el Instituto del Corcho, la Madera y el Carbón Vegetal (IPROCOR) y la Red Europea de Territorios Corcheros (RETECORK).