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    El tapón de corcho factura 350 millones de euros en España

    Más del 50% de la facturación del 2012 del sector corchero corresponde a la exportación

    Barcelona, 7 de marzo de 2013. Tras Portugal, principal productor mundial de corcho, España se posiciona como segunda potencia corchera con una producción anual de 3.000 millones de tapones para vinos y cavas, de los cuales 1.700 millones se destinan a vinos tranquilos y el resto a espumosos, y una facturación de 350 millones de euros.

    En lo que a la Península se refiere, el sector del corcho se concentra principalmente en tres comunidades autónomas: Andalucía, Extremadura y Cataluña. España cuenta con 506.000 hectáreas de alcornocales que representan un 25% del total mundial, de las cuales se extraen aproximadamente unas 88.400 toneladas de corcho correspondientes al 30% de la producción de corcho a nivel global.

    La industria corchera española se compone de 150 empresas aproximadamente, ocupando alrededor de 2.000 trabajadores, número que en época de saca asciende a unos 3.000. El sector del corcho lleva a cabo una actividad sostenible que genera ocupación en zonas rurales, donde se constituye como un elemento de cohesión territorial vital. En estas áreas, su tejido empresarial proporciona empleo a un porcentaje elevado de la población y evita movimientos migratorios masivos y la consiguiente despoblación de estas regiones. Así, el sector corchero supone un motor económico de primer orden para los territorios en los que está implantado.

    La cadena de valor de la industria del corcho se divide en dos tipos de clúster: por una parte la preparación y por otra, la fabricación y comercialización de tapones. Andalucía y Extremadura están especializadas en la preparación del corcho, mientras que Cataluña se ha especializado en las fases posteriores de la extracción, es decir, en la fabricación y la comercialización de tapones de corcho para vinos tranquilos y espumosos, representando el 80% de la cadena de valor.

    Respecto a la distribución de la facturación por tipo de producto de la industria corchera española, el 65% corresponde a los tapones de corcho, el 25% al corcho en plancha, el 7% a auxiliares del tapón de corcho (discos, barras…) y el 3% a otros productos (aislamientos, pavimentos, decoración y moda).

    Proceso de producción - Montaje de los tapones

    A nivel de exportaciones

     Del total de la facturación de la industria en España, más del 50% pertenece a las exportaciones. En este contexto, destacan los tapones de corcho natural y técnicos, representando más del 60%, y el corcho en bruto o preparado con más del 30%.

    Los principales destinos de las exportaciones españolas son los mercados europeos que acumulan más del 80%, siendo Francia, Portugal e Italia los más populares. Entre los países del “Nuevo Mundo”, destacan EEUU, Argentina y Chile que representan un 10% del total exportado.

    Los productos que lideran las exportaciones en términos monetarios son los tapones de corcho con 99,5 millones de euros, de los cuales 48,6 corresponden  a tapones naturales y 43,7 a tapones espumosos; seguidos por la materia prima con 50,2 millones de euros.

    El portavoz de la iniciativa CORK, Manel Pretel, afirma “El sector corchero ha superado lo peor de la crisis gracias, fundamentalmente, a la inversión que ha hecho en los últimos años para mejorar la calidad de los tapones, apostando por tecnología punta y rigurosos controles de calidad. Asimismo, la tarea exportadora intensificada a partir del 2008 ha permitido consolidar su presencia en los mercados del Nuevo Mundo y penetrar en los mercados emergentes. Además, las campañas de comunicación que se están llevando a cabo tanto a nivel nacional como internacional han permitido modificar la percepción del mercado y hacer justicia a los avances de la industria”.

    Industria propia y en constante evolución

     Los sistemas de producción y de gestión de la calidad, además de la tecnología más vanguardista, han convertido esta industria en una de las pioneras del territorio español, con una importante inversión en I+D. La producción del tapón de corcho es un complejo proceso que exige un riguroso control en las diversas fases del producto. La garantía de dicho control en la fabricación del tapón de corcho tiene como principales objetivos obtener una funcionalidad adecuada del tapón, la inocuidad del corcho y la eficiencia de los procesos productivos.

    El corcho es territorio, cultura y medioambiente

    Más allá de los puestos de trabajo y de su elevado valor económico y ambiental, pues desde el proceso de extracción hasta el de producción es medioambientalmente sostenible, el sector del corcho nos enriquece con un patrimonio cultural muy relevante. El corcho evoca la cultura mediterránea y el buen gusto, a la vez que denota modernidad y distinción. Por eso no es casualidad que el tapón de corcho sea el preferido de los mejores vinos y champagnes del mundo.