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    El 95% de los alcornocales afectados tras el incendio del Alt Empordà rebrotarán

    Gracias a la adaptación que han desarrollado durante miles de años, los alcornocales son una de las comunidades arbóreas que mejor se recupera tras un incendio

    Barcelona, 27 de julio de 2012– Continúa el proceso de evaluación de las consecuencias medio ambientales del incendio de la zona del Alt Empordà (Girona) y que se encuentra actualmente en fase de control.

    Algunas estimaciones provisionales indican que el total de hectáreas quemadas ascienden a más de 14.000, de las cuales 4.500 hectáreas corresponden a bosque de alcornocales. Según los técnicos medio ambientales de CORK, iniciativa para la promoción del corcho llevada a cabo por organismos e instituciones de la industria corchera española, un mínimo del 95% de los alcornocales quemados afectados por el incendio sobrevivirá y rebrotará. Y es que el alcornoque presenta adaptaciones claras a una convivencia habitual con el fuego como es su gruesa corteza del corcho y su alta capacidad para rebrote tanto de cepa como de copa.

    Estudios realizados demuestran que, por lo general, una capa de corcho de más de dos centímetros de espesor puede proteger a los alcornocales incluso de los fuegos más intensos. Este hecho junto a la alta capacidad de rebrote tras el fuego convierte a los alcornocales en una de las especies mejor adaptadas a los efectos de los incendios forestales.

    La gran capacidad de regeneración del alcornocal ante situaciones extremas como el incendio del Alt Empordà es vital para asegurar el mantenimiento de un ecosistema de gran valor además de la materia prima en la que se sustenta toda una industria. Los expertos estiman que en un par de décadas los alcornocales afectados por el incendio estarán de nuevo en las condiciones idóneas para la extracción de corcho de calidad, que es el que se usa para la fabricación de tapones para vinos y espumosos.

    Por el momento la limpieza y regeneración de la zona afectada será uno de las principales prioridades medioambientales. Según Iván Fernández, Responsable de Medio Ambiente del Instituto Catalán del Corcho (ICSURO), “Tras la extinción del fuego, lo más importante será planificar de forma muy detallada todos los procesos necesarios para garantizar el éxito de la repoblación de la zona afectada.

    El primer paso será la recuperación del suelo y tras esto iniciar las tareas para facilitar el rebrote y valorar si es necesario incorporar nuevas cepas”. España cuenta en la actualidad con más de 506.000 hectáreas de bosque de alcornoques, que representa el 25% sobre el total mundial.

    Estas formaciones cuentan con una gran biodiversidad y riqueza ecológica única, además de proporcionar recursos renovables como el corcho. “Las consecuencias del incendio a nivel humano, ecológico y de biodiversidad han sido de las más graves que ha sufrido el país en los últimos años.

    En este trágico contexto, resulta esperanzador que el porcentaje de superficie corchera total dañada suponga el 0,2% del total mundial, de manera que la industria del corcho que emplea a más de 2.000 trabajadores en España no verá afectado su suministro de materia primera, y podemos afirmar que los tapones de corcho no experimentaran un incremento de precios” comenta Francesc Jiménez, Presidente de AECORK (Asociación de Empresarios Corcheros de Cataluña).