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    El 90% de los alcornocales gestionados empieza a rebrotar tras los incendios del Alt Empordà

    Gracias a su corteza de gran adaptabilidad y alta resistencia al fuego esta comunidad arbórea es una de las que mejor se recupera tras un incendio

    Las pasadas lluvias han favorecido la recuperación de la zona arrasada por el fuego este verano

    Gerona, 17 de octubre de 2012 – Tal como pronosticaron los técnicos medioambientales de CORK, iniciativa de la industria corchera que promueve el tapón de corcho, el 90% de los alcornoques adultos afectados por el incendio del Alt Empordà empiezan a mostrar signos de regeneración tras el fuego del pasado verano. Las llamas quemaron alrededor de 14.000 hectáreas, de entre las cuales un total de 4.500 correspondían a bosques alcornocales.

    Los expertos que hacen el seguimiento de esta comunidad arbórea afectada por el gran incendio han detectado una rápida recuperación de estos árboles quemados en la zona de La Jonquera, Darnius y Agullana. Ya aparecen brotes verdes en las copas y en las ramas, síntoma de que el árbol está vivo y de que cuando se extraiga la capa del corcho quemado, podrá continuar su proceso de regeneración natural. Esto se debe a que el tejido vascular del árbol continuó trabajando pese al fuego, ya que se vio protegido por el traje ignífugo que es el corcho. El portavoz de la iniciativa CORK, Sergi Sabrià explica “Primero habrá que extraer esa primera capa de corcho quemado para comprobar el grado de regeneración, y así asegurarnos de que es suficiente para que en el futuro el árbol pueda brindar nuevas planchas de corcho y proporcionar a la industria corchera materia prima de alta calidad“.

    Del mismo modo, según Ivan Fernández, responsable de Medio Ambiente de la iniciativa CORK y del Insituto Catalán del Corcho (ICSURO), las causas son la regeneración parcial de los nutrientes del suelo y el volumen de precipitaciones caídas en esta zona en las últimas semanas. El rebrote es muy visible junto a la base de los propios alcornoques quemados, donde aparecen nuevas plantas que en uno o dos años podrían ofrecer un tronco leñoso”, comenta Iván Fernández.

    Estudios realizados demuestran que, por lo general, una capa de corcho de más de dos centímetros de espesor puede proteger a los alcornocales incluso de los fuegos más intensos. Este hecho junto a la alta capacidad de rebrote tras el fuego convierte a los alcornocales en una de las especies mejor adaptadas a los efectos de los incendios forestales.

    La gran capacidad de regeneración de esta comunidad arbórea ante situaciones extremas como el incendio del Alt Empordà es vital para asegurar el mantenimiento de un ecosistema de gran valor, por un lado por la biodiversidad que alberga, y por el otro, para generar la materia prima en la que se sustenta toda una industria.

    España cuenta en la actualidad con más de 506.000 hectáreas de bosque de alcornoques, que representa el 25% sobre el total mundial. Estas formaciones cuentan con una gran biodiversidad y una riqueza ecológica única, además de proporcionar recursos recicables y biodegradables como el corcho.